ADOLESCENTES EN ALERTA : EL CRECIMIENTO SILENCIOSO DE LA ANSIEDAD
ADOLESCENTES EN ALERTA : EL CRECIMIENTO SILENCIOSO DE LA ANSIEDAD
Pocas veces se habla de ella con claridad. Con la ayuda de la psicóloga Belén Astudillo, analizamos qué sienten los jóvenes, por qué ocurre y qué muestran las encuestas realizadas entre estudiantes.
La adolescencia es una etapa llena de cambios: nuevos vínculos, presiones escolares, dudas sobre el futuro y emociones que a veces parecen demasiado intensas. En este contexto, la ansiedad aparece como una de las problemáticas más comunes entre los jóvenes. Sin embargo, muchas veces no saben identificarla y creen que “solo están nerviosos” o “de mal humor”.
Para comprender mejor cómo impacta la ansiedad en esta etapa, conversamos con la psicóloga especialista en salud mental . Su mirada cercana permite entender que la ansiedad no es simplemente “preocuparse de más”, sino una respuesta emocional y física que puede influir en la vida diaria.
A lo largo de esta nota, analizamos qué sienten los adolescentes, qué situaciones disparan la ansiedad y qué muestran las encuestas realizadas entre más de 90 estudiantes. El objetivo: entender qué les p
asa a los jóvenes y cómo acompañarlos.
“La ansiedad es una emoción normal, pero se vuelve un problema cuando aparece con demasiada frecuencia o intensidad”, explica Astudillo al inicio de la entrevista. Según la profesional, muchos adolescentes no reconocen los síntomas y los confunden con cansancio o estrés pasajero.
La psicóloga señala que las redes sociales y la presión por “estar a la altura” aumentan notablemente la ansiedad. “La comparación constante afecta la autoestima y genera una sensación de que nunca es suficiente”, afirma. Esto se combina con las exigencias familiares y escolares.
Además, la adolescencia es un momento de búsqueda personal. “A esta edad se preguntan quiénes son, qué quieren, cómo encajar… y todo eso puede resultar abrumador”, sostiene Astudillo.
Aquí aparece el primer dato clave de las encuestas realizadas a estudiantes:
Según una encuesta a 92 jóvenes, el 62% dijo haber tenido problemas para dormir, el 16,3% manifestó palpitaciones, el 15,2% sintió temblores y un 6,5% experimentó sudoración, síntomas claros vinculados a la ansiedad.
Estos resultados muestran que la mayor parte de los adolescentes convive con señales físicas que muchas veces pasan desapercibidas.

Los síntomas no siempre son evidentes. Algunos adolescentes sienten ansiedad a través del cuerpo, mientras que otros lo expresan en su comportamiento. “Hay quienes se irritan por todo, otros se aíslan o no pueden concentrarse, pero no se dan cuenta de que eso también es ansiedad”, explica la psicóloga.
Los estudiantes también contaron en qué situaciones aparece más la ansiedad.
En una encuesta de 94 respuestas, el 33% dijo sentir ansiedad en situaciones de estrés, el 20,2% durante exámenes, y el 12,8% en temas de amistad o pareja. Otro 12,8% la relaciona con problemas familiares, el 12,8% con pensar en el futuro, y el 4% con autoestima o cambios de escuela/casa.
Esto deja en claro que la ansiedad no siempre tiene una sola causa: aparece por distintas presiones y momentos de la vida diaria.

En cuanto a las causas más frecuentes, Astudillo menciona la sobrecarga escolar, los conflictos personales y la incertidumbre sobre el futuro. “Muchos adolescentes sienten que deben rendir bien en todo, y cuando no pueden, aparece la frustración y la ansiedad aumenta”, comenta.
Para la especialista, la escucha activa es fundamental. “Los adolescentes necesitan que alguien los tome en serio. Minimizar lo que sienten solo los hace callarse más”, asegura.
“Los adolescentes necesitan que alguien los tome en serio. Minimizar lo que sienten solo los hace callarse más”
Respecto a si la ansiedad afecta la rutina, los estudiantes fueron claros.
En una encuesta de 100 jóvenes, el 49% dijo que la ansiedad interfiere en sus actividades a veces, el 26% aseguró que sí, y el 25% respondió que no.
Es decir, 3 de cada 4 adolescentes sienten que la ansiedad impacta en su día a día, aunque no siempre lo expresan abiertamente.

Para manejarla, Astudillo recomienda técnicas simples: respirar profundo, ordenar las tareas por prioridad, descansar, moverse y, sobre todo, hablar con alguien de confianza. “No se trata de eliminar la ansiedad, sino de aprender a convivir con ella sin que domine la vida”,
La ansiedad forma parte de la experiencia adolescente, pero cuando empieza a afectar el sueño, el ánimo o la vida diaria, es importante prestarle atención. Las encuestas muestran que la mayoría de los jóvenes convive con estas sensaciones, aunque muchas veces en silencio.
PERIODISTAS DE 5 B T.M : MIA ZAPATA, EMILIANA ROLDAN, ANGELES ASTUDILLO, AGUSTINA EUGSTER